SÍNDROME DE LA
BOCA ARDIENTE
Es una enfermedad de origen
desconocido sin origen definido que se caracteriza por sensaciones dolorosas de
ardor en la cavidad bucal. El
síndrome de la boca ardiente consiste en
una alteración
sensorial desagradable y estresante.
La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor la define como una «entidad nosológica distintiva
caracterizada por el incesante ardor oral o dolor, demás también se pueden producir otras alteraciones
sensoriales adicionales como hormigueo, picor, punzadas o
se puede tener la sensación de que la mucosa está irritada, frecuentemente se
producen alteraciones del gusto y sequedad
bucal.
Afecta con mayor frecuencia a las mujeres,
mayores de 60 años, en el periodo posmenopáusico.
El
ardor bucal suele aumentar progresivamente durante el día, alcanzando su
intensidad más alta al final de la tarde. En la mayoría de pacientes el dolor
está ausente por la noche; normalmente no los despierta, pero les dificulta
conciliar el sueño.
Quizás
debido a esta dificultad, al dolor constante, o a ambos, estos pacientes
presentan a menudo cambios de humor, incluyendo irritabilidad, ansiedad y
depresión.
Las
carencias de hierro, ácido fólico y vitamina B constituyen los factores
generales que provocan la enfermedad sumado
al hábito de empuje lingual sobre los dientes, los traumatismos
dentarios, la presencia de sarro, las superficies de prótesis ásperas o con
bordes agresivos, las reacciones alérgicas a materiales dentales
(cobalto, mercurio, níquel, acrílicos), los irritantes químicos como lápices
labiales, pastas dentífricas, ácido nicotínico y uso prolongado de colutorios.
Además,
los pacientes que la padecen presentan un gran componente emocional, stress
psicológico y tendencia a la neurosis. Son muy frecuentes los cuadros clínicos
de ansiedad y depresión asociados a trastornos psiquiátricos familiares.
Hasta ahora no
hay ningún tratamiento decisivo ya que las fuentes de la misma son muchas y lo
primero que se debe hacer es determinar si la causa es local o sistémica y de
ahí se dará el mejor tratamiento posible.
http://www.actaodontologica.com/ediciones/2013/2/art25.asp